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Después de un ACV, hay cosas que cambian… pero también hay formas de ayudar

27 de marzo de 2026 por
Después de un ACV, hay cosas que cambian… pero también hay formas de ayudar
Redneurol Insumos Ltda.


Después de un ACV, no solo puede costar moverse. También pueden aparecer dificultades para hablar, tragar, usar la voz o coordinar la respiración. Y aunque todo esto puede asustar al principio, sí existen terapias e insumos que apoyan en el proceso de rehabilitación.

¿Qué es un ACV, dicho simple?

Un ACV, o ataque cerebrovascular, pasa cuando una parte del cerebro deja de recibir la sangre que necesita para funcionar bien. Dependiendo de la zona afectada, pueden aparecer distintas secuelas. Algunas se notan de inmediato y otras se hacen mas evidentes en el tiempo.

No siempre se ve, pero sí se siente.

Después de un ACV, muchas personas tienen dificultades que no se advierten a primera vista, pero que impactan mucho su día a día: comer puede ser más difícil, hablar puede costar más, y comunicarse puede volverse agotador o frustrante.


Estas son algunas de las alteraciones más frecuentes relacionadas con la fonoaudiología:


Disfagia: cuando tragar se vuelve difícil

La disfagia es la dificultad para tragar alimentos, medicamentos, líquidos o saliva. En simple, la persona puede toser al comer, atorarse o sentir que tragar requiere mucho esfuerzo.

Esto puede afectar la alimentación y también la seguridad al momento de comer o beber..

Disartria: cuando hablar no sale claro

La disartria ocurre cuando los músculos que usamos para hablar pierden fuerza o coordinación. En palabras simples, la persona no puede pronunciar con claridad y cuesta que otros le entiendan.

El habla puede sonar lenta, poco precisa o “enredada”.

Afasia: cuando cuesta encontrar o entender las palabras

La afasia afecta el lenguaje. Puede hacer que a la persona le cueste expresarse, sabe lo que quiere decir pero no lo logra encontrar las palabras con precisión para hacerlo.

Es importante saber que esto no tiene que ver con la inteligencia, sino con la forma en que el cerebro procesa el lenguaje después del ACV.

Alteraciones de la voz: cuando la voz suena distinta

Después de un ACV, la voz puede escucharse más débil, grave, ronca, cansada o inestable. Esto puede hacer que hablar sea más agotador y que la persona sienta que no logra comunicarse como antes.

Compromiso de la motricidad orofacial: cuando los labios, lengua y boca pierden fuerza o control

Este nombre suena técnico, pero se refiere a algo muy concreto: dificultad para mover bien labios, lengua, mejillas y otras estructuras de la boca.

Esto puede afectar funciones tan importantes como hablar, masticar, tragar o mantener bien el alimento dentro de la boca.

Alteraciones de la coordinación fono-respiratoria: cuando hablar y respirar cuesta más

Hablar requiere coordinación entre respiración, voz y articulación. Después de un ACV, esa coordinación puede alterarse.

En simple, la persona puede cansarse rápido al hablar, perder aire o sentir que le cuesta terminar frases con comodidad.

La buena noticia: sí hay tratamiento y también hay insumos que apoyan la terapia

La terapia fonoaudiológica entrega apoyo en el abordaje de estas dificultades y, junto a ello, existen insumos que complementan el proceso terapéutico y favorecen un avance más guiado.

En Redneurol contamos con soluciones de apoyo para procesos de rehabilitación fonoaudiológica y respiratoria.

Después de un ACV, cada avance importa. Por eso, comenzar a trabajar a tiempo y con el apoyo adecuado puede hacer una gran diferencia en el proceso de rehabilitación.


En Chile cada 15 minutos ocurre un ACV, afectando a alrededor de 40.000 personas y sus familias al año.

Una cifra que nos recuerda la importancia de detectar a tiempo sus secuelas y comenzar una rehabilitación oportuna.

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